15 DE DICIEMBRE DE 2005: ARGENTINA ANUNCIA LA CANCELACIÓN DE LA DEUDA CON EL FMI

Décadas de imposición de recetas neoliberales se rompieron cuando el presidente Néstor Kirchner anunció la cancelación de la deuda en un solo pago de 9.500 millones de dólares. Se concretó el 3 de enero de 2006. El el impacto de la deuda en el PBI se redujo drásticamente, posibilitando un importante paso hacia la independencia económica y la soberanía política de la nación.

El 15 de diciembre del 2005 el gobierno argentino anunció que cancelaría de manera anticipada la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos 9.500 millones de dólares. El pasivo que Argentina tenía con el organismo multilateral de crédito fue mayoritariamente contraído entre enero y septiembre del 2001. Los vencimientos sumarían para el 2006, 5.082 millones de dólares; para el 2007 ascenderían a 4.635 millones de dólares y, para complementar en el 2008, a unos 432 millones.

La transacción se realizó el 3 de enero de 2006, pocos días después del anuncio presidencial, con las “reservas de libre disponibilidad” del Banco Central, creadas a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia.

Dicha operación significó el fin de una relación que por décadas limitó toda posibilidad de crecimiento, y liberó al país de la obligación de atender a los reclamos y exigencias del organismo internacional al momento de negociar acuerdos de refinanciación de los plazos; exigencias siempre centradas en el achicamiento del Estado, el ajuste fiscal y la flexibilización laboral.


Néstor Kirchner afirmó, ante las 700 personas que colmaban el Salón Blanco de la Casa Rosada, que la medida se tomaba en pos de “ganar grados de libertad para la decisión nacional”. Aseguró que el pago adelantado de la deuda le permitiría al país ahorrar casi 1000 millones de dólares en concepto de intereses.

De este modo, Argentina también respaldó al entonces presidente de Brasil, Lula Da Silva, quien tres días antes había saldado la totalidad de sus obligaciones con el FMI, que eran de 15.500 millones de dólares.

Nuestro país continuó un camino de desendeudamiento con el sector externo donde la relación entre deuda y PBI pasó del 73,3% en 2005 a 45,3% en 2010 (año del segundo canje).

Se dejó de deber a privados locales y extranjeros, para pasar a deberle al Banco Central. En su conjunto, se logró reducir el peso de la deuda externa donde hay riesgo de default, que puede imponer condiciones en su renegociación o causar desestabilizaciones, por montos relativamente más manejables.

Concretamente, algunos estudios indican que la deuda pública sólo con privados (es decir, excluyendo aquella deuda del Estado con el Estado y la deuda con organismos multilaterales y bilaterales) pasó de representar el 49,3% en 2005 a 12,2% en septiembre de 2013.

Aquél desendeudamiento histórico puso a nuestro país ante una situación inmejorable en cuanto a las posibilidades de crecimiento, libertad para la toma de decisiones y acceso al mercado del crédito. Esta situación se mantuvo durante el resto del periodo de gobierno peronista iniciado por Néstor Kirchner y continuado por Cristina Fernández, hasta 2015.