11 DE NOVIEMBRE DE 1951: PERÓN ES REELECTO COMO PRESIDENTE DE LA NACIÓN

El 11 de noviembre de 1951 se llevaron a cabo las elecciones presidenciales para el período 1952-1958. Mediante un aplastante triunfo, la fórmula Perón – Quijano, se impuso con el 63,4% de los votos. Las mujeres pudieron elegir presidente por primera vez en la historia y Evita, principal abanderada de esta conquista, votó desde la cama del Policlínico donde se hallaba internada por su enfermedad.

La fórmula integrada por el General Juan Domingo Perón y Hortensio Quijano obtuvo en las elecciones del 11 de noviembre de 1951, el mayor porcentaje de sufragios desde que se instauró el voto secreto en 1912. El segundo lugar fue para la Unión Cívica Radical, que con la fórmula Balbín – Frondizi obtuvo el 32.28%, ninguno de los demás candidatos superó el 3% de los sufragios.

Fue la primera ocasión en que las mujeres pudieron ejercer su recién adquirido derecho al voto, y también fue la primera vez en las que todos los ciudadanos del país tuvieron derecho a votar para presidente de la Nación.

Ese 11 de noviembre comenzó con un clima húmedo y posteriormente se desataron lluvias torrenciales en la provincia de Buenos Aires. A pesar del mal tiempo el ánimo del electorado, en especial el femenino, fue de gran entusiasmo democrático. La jornada electoral comenzó con una gran afluencia de votantes. Los medios de comunicación informaban que la concurrencia femenina prácticamente “doblaba” a la masculina. La elección se desarrolló en un verdadero clima de alegría nacional.

Después de haber pasado por una importante intervención quirúrgica, con su salud muy deteriorada, Evita, la gran líder que tanto luchó por el sufragio femenino, emitió su voto desde el policlínico donde se encontraba internada. La Junta Nacional Electoral envió autoridades al policlínico “Presidente Perón” en Avellaneda. Cerca de las 10:30, la esposa del presidente, en presencia de apoderados del Partido Peronista, gracias a su indómita voluntad, pudo cumplir con su merecido derecho y su deber cívico. Fue la primera y única vez en su vida que Evita, abanderada de esa histórica conquista que transformó para siempre el escenario político y social de la Argentina, pudo emitir su voto.



Lamentablemente el 16 de septiembre de 1955, la luctuosa y brutal autodenominada Revolución Libertadora impidió que el General Perón pudiera cumplir con el período completo de su segundo gobierno. Nuestro país perdió así 18 años de democracia, libertad y dignidad. El movimiento obrero siempre se mantuvo luchando por el retorno de la legalidad, el total funcionamiento de las normas constitucionales y de las libertades y derechos, hasta alcanzar finalmente el retorno de Perón a la Argentina, el 17 de noviembre de 1972.